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Buscando información sobre el programa económico de PODEMOS di con esta excelente crítica del profesor Rubén Osuna en HeterodoxiasCómo valorar el programa económico de Podemos. Muy bien explicado para los que nada sabemos de estos temas, por ello me atrevo a hacer un par de preguntas, una al profesor y otra a PODEMOS:

En la segunda parte de su artículo el profesor Rubén señala en un párrafo:

El problema último de la economía española es de productividad. Vamos a tratar de explicarlo un poco. Los precios pueden expresarse como el coste laboral por unidad de producto más un margen. El coste laboral unitario es el salario por la cantidad de trabajo que requiere una unidad de producto, es decir, por la inversa de la productividad del trabajo. Si quieres reducir los precios de los bienes y servicios que producimos tienes que reducir los márgenes, o reducir los salarios, o aumentar la productividad[1]. No hay otra. Reducir los salarios implica poder reducir los precios, y esto permite conseguir más demanda para nuestros productos, pero sobre todo externa, porque la interna depende precisamente de esos salarios que las familias gastan en bienes de consumo y que se han reducido. Es mucho mejor aumentar la productividad, pues ganas demanda externa sin sacrificar la interna.

Las negritas son mías, ¿De verás esa ecuación se cumple en España? ¿No es lícito sospechar que la reducción de salario no rebaja los precios en este país porqué es la única forma de mantener los beneficios (al igual que los ajustes de plantilla)? 

Por otra parte, PODEMOS, en su programa político, habla en su punto 1.5 de promocionar la banca ética. Como dice el economista Arcadi Oliveres en el post anterior, ¿no es eso un oxímoron?

Resulta que después de 200000 años de evolución como homo sapiens y casi 4000 (si no calculé mal) desde el auge de la cultura Griega, después de todo este tiempo intentando organizarnos más o menos razonablemente para vivir en sociedad sin darnos de tortas a la primera de cambio, después de lograr avances científicos en menos de un siglo que nos dejan boquiabiertos, de desarrollos en la mayoría de campos científicos y técnicos cada vez más profundos y acelerados, resulta ahora que los señores financieros y economistas varios nos quieren convencer de que el mundo del dinero debe ser totalmente libre para ser totalmente saludable. Y esa libertad se entiende en el sentido de la ley de la selva, la ley del más fuerte, el pez grande se come al chico, etc... Es decir, que después de tantos esfuerzos de tantos para que cada día seamos un poco mas civilizados debemos dejar que el mundo de los dineros siga siendo una selva prehistórica llena de buitres caníbales cuya única ley es la que dictan sus más bajos instintos de codicia. Pues para ese viaje no necesitábamos estas alforjas, aunque estaría bien ver que papel hacen esos carroñeros en alguna selva donde su dinero no sirva de nada.

El 99% de nuestros genes son idénticos a los de los monos. En el caso de los financieros apostaría que llega al 100%. El hecho de que haya existido un Milton Friedman, una de las peores desgracias que han arrasado este planeta, un tipo que si hubiera sido religioso estaría fichado como integrista peligroso, lo demuestra. Conclusión: aunque los monos se vistan de seda, monos se quedan.