El financiero como troglodita
Resulta que después de 200000 años de evolución como homo sapiens y casi 4000 (si no calculé mal) desde el auge de la cultura Griega, después de todo este tiempo intentando organizarnos más o menos razonablemente para vivir en sociedad sin darnos de tortas a la primera de cambio, después de lograr avances científicos en menos de un siglo que nos dejan boquiabiertos, de desarrollos en la mayoría de campos científicos y técnicos cada vez más profundos y acelerados, resulta ahora que los señores financieros y economistas varios nos quieren convencer de que el mundo del dinero debe ser totalmente libre para ser totalmente saludable. Y esa libertad se entiende en el sentido de la ley de la selva, la ley del más fuerte, el pez grande se come al chico, etc... Es decir, que después de tantos esfuerzos de tantos para que cada día seamos un poco mas civilizados debemos dejar que el mundo de los dineros siga siendo una selva prehistórica llena de buitres caníbales cuya única ley es la que dictan sus más bajos instintos de codicia. Pues para ese viaje no necesitábamos estas alforjas, aunque estaría bien ver que papel hacen esos carroñeros en alguna selva donde su dinero no sirva de nada.
El 99% de nuestros genes son idénticos a los de los monos. En el caso de los financieros apostaría que llega al 100%. El hecho de que haya existido un Milton Friedman, una de las peores desgracias que han arrasado este planeta, un tipo que si hubiera sido religioso estaría fichado como integrista peligroso, lo demuestra. Conclusión: aunque los monos se vistan de seda, monos se quedan.
